miércoles, 24 de febrero de 2016

Primeros días en la escuela: observando las clases

Hace ya algo más de un mes que estoy de auxiliar en una escuela de formación profesional (Berufskolleg) y ya he empezado a dar algunas clases (con supervisión, claro está). Al principio sólo se trataba de observar las clases para poder saber qué estilos de enseñanza tenían, qué niveles tenían los estudiantes, etc. Cabe decir que esto fue —y sigue siendo— difícil de digerir, porque tener 13 clases diferentes, con 10 profesores distintos y, por supuesto, cientos de estudiantes, dificulta el seguimiento de cada clase individualmente. Es difícil poder interiorizar tanta información. Lo más difícil es el hecho de que existan diferentes niveles de español, tanto dentro de clase —pasando desde los principiantes que apenas saben decir cómo se llaman, hasta los expertos— como en las diferentes clases, puesto que el lenguaje y la actividad variará según cada caso.

Hoy me dispongo a contaros las impresiones que he tenido hasta ahora sobre la forma de planificar las clases por parte de los profesores. Me ha dado la impresión de que cada uno tiene su estilo de enseñar, y hay algunos estilos que me han gustado más que otros. En algunas clases las actividades se limitan únicamente a la gramática, rellenar huecos, traducir, etc. En otras clases se fomenta más la interacción, que los estudiantes sean quienes hablen más (si es que pueden).

Cada vez tengo más claro que para aprender es necesario también divertirse, y a diario me planteo cómo hacer ejercicios donde se pueda aprender, hablar y a la vez pasárselo mínimamente bien. En principio, las actividades más motivadoras tendrían que ser aquellas que son comunicativas, que se puedan aplicar a situaciones cotidianas, y lo ideal sería que a partir de ellas el alumno pudiera ir induciendo la gramática de la lengua; pero no siempre puede ser así. También creo que hay momentos en los que los aprendientes necesitan teoría gramatical explícita para poder comprender ciertos aspectos de la lengua. Una combinación de ambas cosas sería lo ideal en muchos casos.

Algunos aspectos que he podido observar de las clases dentro de las aulas de lengua Española y que me parece que fomentan la participación en clase son:

-El alumno suele ser más participativo, suele levantar la mano voluntariamente y es el propio alumno quien decide quien sigue. Por lo que la actividad resulta más dinámica y el profesor no tiene que intervenir de forma autoritaria.
- El profesor hace el lenguaje simple para que los alumnos no se sientan intimidados y puedan participar; si pueden entender cosas, ganan confianza en sí mismos. El profesor hace preguntas breves para dirigir la actividad pero los alumnos son quienes intervienen más. Sin ellos y su participación la clase no avanza, y esto les anima a ser participativos.


- Algunos profesores no siguen on los ejercicios si no hay un mínimo de 5 personas voluntarias para participar.

Como he mencionado anteriormente, los primero días como Auxiliar en mi escuela consistieron en observar las clases. Tomé nota y presté bastante atención a estos días, pues iban a ser determinantes para después saber qué es lo que cad aprofesor quería, y qué actividades podía crear, con que presuposición de nivel, etc.

Algunas de las técnicas que pude observar son las siguientes:

  • Hacer que sean los propios alumnos quienes apliquen sus conocimientos previos. Ellos tienen quepreguntar, y para ello la profesora les proporciona ideas, les orienta, para que ellos puedan formular esas preguntas. Otra forma de inducir al conocimiento previo es preguntar cómo se dice en L2 (español) alguna cossa formulada en L1 (alemán).
Algunos problemas que se presentan en este tipo de actividad son:

- Algunos alumnos están distraidos y hablan entre ellos, creando sensación de ruido en la clase e impidiendo al profesor desarrollar su plan.

-Que las preguntas que formulan los estudiantes sean ofensivas o provocadoras

  • Para que la clase resulte participativa hay que tener siempre unas preguntas preparadas para guiar al alumno en su intervención. Por ejemplo, después de leer un texto, sería adecuado hacer preguntas guía del tipo:
-   ¿De qué trata el texto?  ¿Qué es ....? etc.

Para evitar repeticiones en la intervención y para que lso alumnos vayan asimilando en conjunto la información la profesora apunta lo que va diciéndose en la pizarra, ya sea en forma de listado, en forma de mapa conceptual, etc.

  • Para asegurarse de que todos lo alumnos hablen en una clase, las preguntas dirigidas al conjunto de la clase son son suficientes, pues hay personas que són mas tímidas o inseguras a la hora de participar. Es por eso que puede ser adecuado preparar hojas tándem para que, en parejas, puedan preguntarse y se vean "obligados" a producir.
  • Sería adecuado que siempre, después de leer un texto, un ejercicio, etc. se pregunte si hay preguntas/dudas de vocabulario y, en caso que nadie diga nada, se tengan algunas palabras identificadas para aclarar o se pregunte directamente ¿qué significa .....?

Jornadas introductorias de auxiliares en Wermerlskirschen

Durante tres días, los Auxiliares de Conversación del año académico 2014-2015 nos encontramos en  
Wermelskirschen (un pueblucho cerca de Colonia) para atender a unas jornadas introductorias donde nos explican con detalle nuestras responsabilidades y derechos. La parte más interesante de estas jornadas fue que tuvimos la oportunidad de simular una clase. En grupos, teníamos que planificar 45 minutos de clase, respetando el  tiempo y el nivel de los supuestos aprendientes.

Como auxiliares de conversación, nuestra tarea no consiste en explicar fenómenos gramaticales y teoría, aunque sí que podemos reforzar estos aspectos una vez el profesor los ha introducido. Para ello, el reto más destacable es hacerlo mediante la preparación de actividades motivadoras que a la vez puedan transmitirles conocimientos de nuestra cultura. Por ejemplo, podemos introducir actividades que contengan elementos culturales tales como la gastronomía, las tradiciones, etc. Además, nuestra tarea no sólo se simplifica a preparar este tipo de actividades, sino a animar a los alumnos a producir en esa lengua, en nuestro caso el español. Muchas veces aprendemos la lengua de forma escrita pero raramente practicamos nuestra comunicación oral, que es al fin y al cabo lo más habitual en nuestras relaciones comunicativas (para conocer gente, para viajar, para hacer una entrevista de trabajo, etc.). Claro está que en ocasiones necesitaremos saber escribir o leer, pero hablar una lengua está presente en muchas más situaciones comunicativas directas. Y hay que admitir que producir oralmente una lengua es de lo que más cuesta, ya sea porque tenemos vergüenza, miedo, inseguridad, etc.

Algunos de los conocimientos que adquirí o que reforcé durante estas jornadas los expongo a continuación de forma muy resumida:

  • La distribución del aula: Según como se distribuyan las mesas se favorece un ambiente más interactivo entre los alumnos y el profesor o se focaliza la atención unidireccional hacia el profesor.
  • Realización de las actividades
    - En pequeños grupos, de 2, 3 ó 4. Los grupos que más funcionan son las parejas, puesto que, cuanta más gente en el grupo, más posibilidades hay que alguien no participe.
    - Individualmente
    • Metodologia más adecuada según la actividad: sabemos que existen varios métodos de transmisión de conocimiento, el método constructivista, conductista, etc., pero aquí me quiero centrar sólo en el método comunicativo, el cual enfoca las actividades con textos reales y a situaciones/necesidades de la vida real. 

    Por lo que respecta a la actividad que yo y mis compañeros de grupo preparamos, para un nivel A2, era sobre los adjetivos y la comparación. Nos dividimos por partes la unidad y cada uno tenía 10 minutos para desarrollar su parte.

    Se hizo una introducción a la temática para cerciorarnos de qué ya se sabía y se formaban frases comparativas para asimilar un poco más el contenido de la actividad. A continuación se pasó un texto sobre geografía española donde tenían que leer en voz alta y una vez leído el texto se llevaba a cabo una actividad de comprensión (verdadero o falso). El texto también introducía nuevos adjetivos así que se invitaba a los estudiantes a identificarlos y a deducir su significado por el contexto. A continuación se hacía una tarea en parejas donde cada uno hablaba de su ciudad de origen y después se hacía puesta en común, y cada uno hablaba de lo que había entendido de su compañero.

    Lamentablemente, nos pasamos del tiempo y no sé si la actividad acabo de salir bien, porque era una simulación y los aprendientes eramos nosotros mismos haciendo de alemanes con un A2, Aun así lo plasmo porque quizás en un futuro me servirá para comparar mis avances en la planificación de actividades. cabe añadir que planificar una clase que se adapte al tiempo disponible es de lo más complicado, puesto que hay que contar con varios aspectos:

    - El tiempo que puede tardar un alumno en realizar las tareas de clase, en comprender una pregunta, etc.
    - Si la campana suena los alumnos ya no van a escuchar más y van a empezar a irse de clase
    - Los posibles contratiempos que pueda causar un alumno que lelga tarde, un alumno que está respondón o provocador, etc.

    Poniendo en práctica todo lo aprendido: observaciones de una auxiliar de español

    He decidido añadir a este espacio una parte de diario; un diario de aprendizaje durante mi función como auxiliar de conversación de Español en Alemania. No sólo pretendo plasmar mis observaciones sobre el funcionamiento de un Berufskolleg -o lo que es lo mismo, escuela de formación profesional-, sino también hablar sobre algunas vivencias de mi día a día como habitante en Alemania y aprendiente de alemán en immersión. Así, este blog también va a servirme de diario de viaje, donde la cultura y la lengua serán protagonistas.

    Y así me estreno...

    Llegada a Alemania: primeras sensaciones

    Ya hace un mes y medio aproximadamente que llegué a Alemania para disfrutar de una beca de Auxiliar de conversación. La verdad es que había cruzado los dedos con todas mis fuerzas para obtenerla y me siento con suerte de poder estar aquí. Gracias a esta beca voy a poder vivir en un país extranjero durante ocho meses (de octubre a junio), lo que me va a abrir (y ya me está abriendo) a nuevas posibilidades tanto de crecimiento personal como profesional.

    Antes de llegar sabía que todo esto iba a suponer un gran reto adaptativo, sobre todo con lo que se refiere a aprender una nueva lengua. Aunque ya había estudiado alemán unos años, esta lengua nunca me había terminado de gustar, por lo que mi aprendizaje se limitó a los requisitos académicos. Lo que quiero decir con esto es que no tenía mucha motivación, y sin motivación no se aprende una lengua. 

    Como muchos hemos estudiado o experimentado por nuestra propia cuenta, la motivación es uno de los factores más importantes que condicionan el aprendizaje de una lengua extranjera. La motivaciones pueden ser varias: porque quieres encontrar un trabajo mejor, comunicarte con la familia de tu pareja, ir a vivir al extranjero, etc.

    Yo siempre he tenido motivación por las lenguas extranjeras, ya que siempre he sabido que aprender una lengua no tiene desperdicio, porque te acerca a un mundo nuevo de culturas y gente, posibilidades de viaje, trabajo... aunque al alemán le había pillado manía, quizás porque mi madre me había insistido demasiado. Prefería aprender danés o portugués, que me parecían lenguas más bonitas.

    Todo esto cambió cuando llegué aquí; Sabía que quería aprender Alemán de una vez por todas y que esta era mi gran oportunidad, por lo que decidí tirarme a la piscina. Aunque estaba aterrorizada porque sabía que mi alemán, después de varios años, no superaba el A2, entendí que tenía que empezar a intentar comunicarme en alemán, aunque luego no entendiera nada de lo que me decían y no hubiera comunicación recíproca. Nada, cosas básicas, preguntar dónde está un sitio, pedir una cerveza, etc. Y poco a poco, a medida que se le va perdiendo el miedo, intentar ir a más. Siento muchas ganas por seguir mejorando mi Alemán y mi motivación es el reto personal que me he propuesto de adquirir un B2 (o siendo muy incrédula un C1) en un período de ocho meses. Si no lo consigo ser´aun fracaso para mi propia autoestima. Para mí, una "especialista" en lengua y lenguas, a lo que dedico casi todo mi tiempo, dejar pasar esta oportunidad sería pecado. Probablemente no tenga nunca más la oportunidad de vivir en el extranjero, trabajando pocas horas y con un salario más que digno, para  beneficiarme de un aprendizaje por immersión, que según yo pienso, es la forma más efectiva y rápida de aprender una lengua, con todo lo que esta conlleva.

    Aprender una lengua por immersión es muy beneficioso porque te pone en contacto directo con la cultura, que está muy presente en la lengua. Las expresiones, la visión del mundo de un colectivo social se reflejan en gran parte en la lengua. Asimismo te pone en una situación real de uso de la lengua, para satisfacer nuestras necesidades comunicativas/sociales.

    Creo que todo esto sirve a modo de introducción y en las próximas entradas iré desmenuzando más los eventos que rodean mi vida. Espero que esta información le pueda servir a alguien tanto por lo que respecta a la enseñanza de lenguas, como para viajeros y viajeras a largo plazo.

    Bis bald,



    Ruth

    domingo, 1 de diciembre de 2013

    La importancia de la variable afectiva en la enseñanza

    “El circo de la mariposa” da una increíble lección al mundo de lo mucho que puede conseguirse con esfuerzo propio e estimulación externa y, además, es una idea que se puede aplicar tanto en la vida en general como íntegramente en el ámbito educativo, y que tiene que ver con la variable afectiva del aprendizaje, la cual es sumamente vital para conseguir que los alumnos crean en sus capacidades y que tengan voluntad de superación, actitud que les llevará a un aprendizaje satisfactorio.


    La variable afectiva, lamentablemente, no se tiene demasiado en cuenta en muchos entornos/centros educativos. Sabemos que en la enseñanza obligatoria hay unos objetivos de aprendizaje fijados a nivel general, y así cada curso tiene establecidos unos objetivos que hay que superar y que se imparten de la misma forma para todos los alumnos, cosa que en muchas ocasiones puede resultar poco enriquecedor para muchos alumnos. ¿Por qué? Porque si tenemos en cuenta la heterogeneidad de personalidades, capacidades y dificultades, y en algunos casos, los rasgos sociales y culturales de un grupo de aprendientes, veremos que conseguir que estos asuelan estos objetivos de una misma forma está alejado de la palabra éxito.

    Si el currículo educativo tiene siempre unos mismos objetivos e incentiva a desarrollar ciertas habilidades y adquirir ciertos conocimientos, entonces estamos quitando importancia a otras habilidades y conocimientos, los cuales se irán deteriorando si no se estimulan.  Las personas tenemos diferentes capacidades y todas podrían ser útiles, y si hay una cosa en la que destacamos y que nos gusta, debería ser estimulada e incentivada, no ignorada o infravalorada.  

    En muchas ocasiones, cuando a un alumno le cuesta entender una cosa que parece obvia para el resto de alumnos, a este se le suele poner etiquetas despectivas hacia su inteligencia. Por si no hubiera suficiente, para estas mismas situaciones hay profesores que, en vez de dar un empujón a ese alumno, ignoran su dificultad y lo dan por perdido. Entonces, se crea un problema aún mayor: el alumno se siente distinto al resto, y quizás inferior, cosa que disminuye su autoestima y, consecuentemente, su motivación y esfuerzo en el aula, cosa que en un futuro podría conllevar que ese alumno dejara de estudiar. Si, el profesor, en vez de ignorar ese alumno intentara buscar otra forma de explicarle ese contenido “x” que no entiende y le diera ánimos, la respuesta del alumno sería probablemente mucho más positiva, y este se esforzaría más para superar sus obstáculos.


    Así pues, es importante que el profesor tenga presente que existen inteligencias múltiples y que el mero hecho de que un alumno presente una dificultad concreta no significa que no sea inteligente, y es el docente quien tiene que hacer un seguimiento individual del alumno no solo para ayudarle a vencer sus dificultades, sino que también debe contribuir a desvelar aquello en lo que destaca, y saberlo resaltar. Asimismo, sería preciso que, además de contribuir a solucionar ciertas dificultades del alumno, se contribuyera a que las capacidades en las cuales destacamos como individuos sean fomentadas y ejercitadas, para que no hubiera individuo que se sintiera inservible o negativamente diferente al resto. 

    Por último me gustaría añadir que no hay un mal aprendiente, sino una forma de enseñar mal aplicada. Tampoco hay una sola respuesta a una pregunta:

    miércoles, 20 de noviembre de 2013

    La enseñanza no se limita a los enfoques educativos; el rol del profesor también cuenta


    Hace algunos años, el profesor era una figura autoritaria a la que no se podía cuestionar y  era quien dictaba las acciones en el aula: decidía quién podía hablar, quién debía hablar, etc. Debido a esta posición superior, el docente era considerado como algo parecido a un ser omnipotente, con conocimientos incuestionables de verdades incuestionables, por lo que las clases se basaban en la escucha de clases magistrales donde el profesor era quien tenía la palabra y los demás debían escuchar en silencio. Su poder en el aula era tal que también tenía derecho a castigar, por lo que podía imponer disciplina y base de algo aproximado al temor.

    El papel del docente ha ido modificándose con el paso de los años, pasando de ser una figura autoritaria y submisiva hasta llegar a la figura actual que mayoritariamente lo representa,  que presenta al docente como un profesional que se “mezcla” más con su alumnado y adquiere una posición menos poderosa. Que se muestre en una posición menos poderosa no quiere decir que el docente haya perdido su “poder” ni que ya no tenga ciertas responsabilidades, sino que más  bien  la forma de relacionarse con el alumno se ha modificado hasta tener gran relevancia en el proceso de aprendizaje. 

    Hoy en día el docente desempeña un rol significantemente distinto al del pasado. Este sigue siendo una figura fundamental para el conocimiento, un profesional que dirige, pero sin imponer temor, sino que más bien lo hace promoviendo el interés ya que “tener la oportunidad de compartir sus ideas y de escuchar las ideas de los demás, le brinda al alumno una experiencia única en la que construye significados”. Asimismo, este tiene unos objetivos que van más allá de transmitir conocimientos, como son los de fomentar la autonomía del  alumno en el aprendizaje y desarrollar en ellos ciertas capacidades externas al propio conocimiento, como por ejemplo la cooperación. Actualmente, el profesor ya no  es respetado por el miedo que infunda en los alumnos, sino por la motivación y la afectividad que este despierta con su forma de expresarse, tanto verbalmente como con el lenguaje corporal (gestos, contacto visual, etc.).

    Aun así, hay un aspecto que no ha cambiado drásticamente, el cual es la evaluación. Aun seguimos evaluando teniendo en cuenta si los conocimientos pautados en el currículo han sido aprendidos, y no se valora el proceso de aprendizaje per se. Sería importante que más adelante se tuviera en cuenta que las capacidades de cada individuo son distintas; la forma en que aprenden, lo rápido que aprenden, cuánto son capaces de aprender en un tiempo limitado, entre otros. Habría que tomarse la evaluación no como una culminación en el aprendizaje, sino más bien como la continuación de este, siendo este paso una tarea de aprendizaje más. Para ello ya hay métodos de evaluación como la coevaluación o la autoevaluación. No basta con evaluar los aprendientes, sino que es preciso que los aprendientes sean conscientes de lo que aprenden y de lo que necesitan mejorar. Ellos también pueden dar cuenta de aquello que no han entendido bien y el profesor puede valorar si su tarea ha sido la adecuada, cosa que le permite mejorar como profesional.  Así, replantear la práctica del docente y convertir el aula en un espacio de interacción permite que el aprendizaje sea posible para docente y alumno.


     

    Fuente: Centros comunitarios de aprendizaje. El rol del profesor. Consulta del 20 de noviembre de 2013 en http://www.cca.org.mx/profesores/cursos/cep21/modulo_2/rol_maestro.htm

    miércoles, 13 de noviembre de 2013

    La naturaleza innata del aprendizaje de los humanos


    Era de esperar que parte de la juventud de hoy se encuentre desmotivada frente al aprendizaje o que se sienta poco preparada para su futuro, ya que parece ser que hay no se aplica un efoque adecuado en la forma de enseñar, y los métodos que se utilizan en las escuelas no se aplican teniendo en cuenta que las personas aprendemos mediante la acción y la actuación. En vez de eso, se enseña mediante lo que Gonzalo Frasca llama "escuela-biblioteca", donde se aprende mediante actividades tradicionales, individuales y unidades didácticas repetitivas, simplistas, que no consiguen despertar el interés del alumno, sino que más bien le pueden inducir a pensar que sus capacidades están infravaloradas, ya que no le suponen ningún reto.

     En otros casos, como con algunas personas que tienen más dificultad para ciertas tareas, esa idea de infravaloración no se encuentra en las actividades, sinó más bien en la actitud del docente frente a sus dificultades, la cuál puede llegar a bajar el nivel de autoestima y, por lo tanto, de voluntad de superación de este. El alumno, con o sin dificultades, teme constantemente caer en el error, ya que sería horrible verse minimizado delante de sus compañeros de clase. Así pues, en vez de intentar hacer una actividad, quizás lo que un alumno hará es rendirse directamente, puesto que el error no entra en su vocabulario.


    En mi opinión, para paliar estos conflictos educativos que conllevan al fracaso de muchos jóvenes estudiantes, el profesor debería fomentar la acción y el "hacer", quitar importancia al error y animar a los alumnos a esforzarse, a intentarlo de nuevo, sin olvidarse de darles ánimos y creer en ellos. Si además incorporamos actividades lúdicas y dinámicas aprovechando la tecnología, entonces conseguiremos aumentar su motivación. Así tal, vez, los aprendientes sentirían que el error es parte del proceso de aprendizaje y el aprendizaje un juego. Debemos crear una "escuela-laboratorio", donde experimentar, y practicar estén presentes y el error no sea un tabú. Esas son las verdaderas puertas al conocimiento.

    Por último, también sería preciso añadir que en la enseñanza de lengua extranjera la situación es la misma: para que haya aprendizaje debemos impregnarnos de la lengua e interactuar con ella, usarla en su forma más real, para luego saber verdaderamente cómo utilizarla. Para favorecer el uso de la lengua extranjera desde las etapas más iniciales, es importante no dar demasiado relieve a los errores gramaticales, los cuales serán corregidos más adelante. Además de fomentar la comunicación sería preciso promover actividades que contribuyan a la adquisición de conocimientos culturales, puesto que sin esos conocimientos la lengua no se podrá aplicar sin, en ocasiones, crear malentendidos. Hay que conocer la cultura de la lengua que aprendemos de manera explícita y romper estereotipos, para así también fomentar la tolerancia y el respeto a la multiculturalidad, a la diferencia.



    Referencia: Los videojuegos enseñan mejor que la escuela: GONZALO FRASCA

    martes, 5 de noviembre de 2013

    Conferencia “Diálogo con el aula” a cargo de Lourdes Doménech


    Lourdes Doménech, profesora de Lengua Castellana en un instituto de secundaria, nos ha mostrado como puede haber profesores que flexibilicen el currículo cambiante (que no se lo tomen al pie de la letra) y que, con motivación y vocación, pero sobretodo dedicación y actualización continua, consigan convertir las tareas más simples en algo significativo.

    Así, si un profesor pretende lograr la comprensión de textos y mejorar la composición de estos, debe buscar el equilibrio entre la gramática oracional (análisis oracional, etc.) con la gramática textual/pragmática, donde se trabajan la cohesión, la claridad, etc. No hay que olvidar la importancia de conocer qué es aquello que los alumnos ya conocen, para así poderles enseñar desde un peldaño cognitivo más arriba. Si se trabaja al mismo nivel de los alumnos, el papel del docente no tiene valor, puesto que su responsabilidad es hacer avanzar en el conocimiento y en capacidades a los alumnos.Y no solo eso; hay que impregnarse de la lengua para poder aprender, y para que ello sea posible hay que llevar a cabo el uso de la lengua en contextos significativos, ya que “saber usar la gramática no es saber usar la lengua”.

    Por lo que concierne a la producción escrita, hay que tener en cuenta que no se debe pensar en lo mucho que puedan llegar a disfrutar los alumnos con “x” actividad, ni  lo original que pueda ser; más bien hay que pensar en una idea donde haya una secuenciación de actividades, que activen conocimientos (input), asimilen contenidos e informaciones (intake) y les permitan reflexionar y aplicar conocimientos (output).

    La integración del uso de la lengua en contextos reales y actuales permite, además, crear pensamiento crítico.

    Para conseguir que los alumnos consigan interesarse por una actividad, se pueden hacer actividades que promuevan la reafirmación del “yo” y el conocimiento del otro. Asimismo, hacer una actividad pública o tener que mostrarla en clase, hace que los propios alumnos sean más exigentes en las tareas que realizan. Utilizar otros soportes como el vídeo y hacer uso de Internet son herramientas que también despiertan el interés del alumno.

    Para terminar, sería apropiado añadir una frase de esta profesora excepcional que resume muy bien mi ideal de enseñanza, atendiendo a la heterogeneidad de las personas/aprendientes, y de las informaciones.
    “Aunque tengamos que llegar al mismo fin, podemos llegar por caminos distintos”


    Y tantos caminos que aún tienen que ser descubiertos.