miércoles, 24 de febrero de 2016

Primeros días en la escuela: observando las clases

Hace ya algo más de un mes que estoy de auxiliar en una escuela de formación profesional (Berufskolleg) y ya he empezado a dar algunas clases (con supervisión, claro está). Al principio sólo se trataba de observar las clases para poder saber qué estilos de enseñanza tenían, qué niveles tenían los estudiantes, etc. Cabe decir que esto fue —y sigue siendo— difícil de digerir, porque tener 13 clases diferentes, con 10 profesores distintos y, por supuesto, cientos de estudiantes, dificulta el seguimiento de cada clase individualmente. Es difícil poder interiorizar tanta información. Lo más difícil es el hecho de que existan diferentes niveles de español, tanto dentro de clase —pasando desde los principiantes que apenas saben decir cómo se llaman, hasta los expertos— como en las diferentes clases, puesto que el lenguaje y la actividad variará según cada caso.

Hoy me dispongo a contaros las impresiones que he tenido hasta ahora sobre la forma de planificar las clases por parte de los profesores. Me ha dado la impresión de que cada uno tiene su estilo de enseñar, y hay algunos estilos que me han gustado más que otros. En algunas clases las actividades se limitan únicamente a la gramática, rellenar huecos, traducir, etc. En otras clases se fomenta más la interacción, que los estudiantes sean quienes hablen más (si es que pueden).

Cada vez tengo más claro que para aprender es necesario también divertirse, y a diario me planteo cómo hacer ejercicios donde se pueda aprender, hablar y a la vez pasárselo mínimamente bien. En principio, las actividades más motivadoras tendrían que ser aquellas que son comunicativas, que se puedan aplicar a situaciones cotidianas, y lo ideal sería que a partir de ellas el alumno pudiera ir induciendo la gramática de la lengua; pero no siempre puede ser así. También creo que hay momentos en los que los aprendientes necesitan teoría gramatical explícita para poder comprender ciertos aspectos de la lengua. Una combinación de ambas cosas sería lo ideal en muchos casos.

Algunos aspectos que he podido observar de las clases dentro de las aulas de lengua Española y que me parece que fomentan la participación en clase son:

-El alumno suele ser más participativo, suele levantar la mano voluntariamente y es el propio alumno quien decide quien sigue. Por lo que la actividad resulta más dinámica y el profesor no tiene que intervenir de forma autoritaria.
- El profesor hace el lenguaje simple para que los alumnos no se sientan intimidados y puedan participar; si pueden entender cosas, ganan confianza en sí mismos. El profesor hace preguntas breves para dirigir la actividad pero los alumnos son quienes intervienen más. Sin ellos y su participación la clase no avanza, y esto les anima a ser participativos.


- Algunos profesores no siguen on los ejercicios si no hay un mínimo de 5 personas voluntarias para participar.

Como he mencionado anteriormente, los primero días como Auxiliar en mi escuela consistieron en observar las clases. Tomé nota y presté bastante atención a estos días, pues iban a ser determinantes para después saber qué es lo que cad aprofesor quería, y qué actividades podía crear, con que presuposición de nivel, etc.

Algunas de las técnicas que pude observar son las siguientes:

  • Hacer que sean los propios alumnos quienes apliquen sus conocimientos previos. Ellos tienen quepreguntar, y para ello la profesora les proporciona ideas, les orienta, para que ellos puedan formular esas preguntas. Otra forma de inducir al conocimiento previo es preguntar cómo se dice en L2 (español) alguna cossa formulada en L1 (alemán).
Algunos problemas que se presentan en este tipo de actividad son:

- Algunos alumnos están distraidos y hablan entre ellos, creando sensación de ruido en la clase e impidiendo al profesor desarrollar su plan.

-Que las preguntas que formulan los estudiantes sean ofensivas o provocadoras

  • Para que la clase resulte participativa hay que tener siempre unas preguntas preparadas para guiar al alumno en su intervención. Por ejemplo, después de leer un texto, sería adecuado hacer preguntas guía del tipo:
-   ¿De qué trata el texto?  ¿Qué es ....? etc.

Para evitar repeticiones en la intervención y para que lso alumnos vayan asimilando en conjunto la información la profesora apunta lo que va diciéndose en la pizarra, ya sea en forma de listado, en forma de mapa conceptual, etc.

  • Para asegurarse de que todos lo alumnos hablen en una clase, las preguntas dirigidas al conjunto de la clase son son suficientes, pues hay personas que són mas tímidas o inseguras a la hora de participar. Es por eso que puede ser adecuado preparar hojas tándem para que, en parejas, puedan preguntarse y se vean "obligados" a producir.
  • Sería adecuado que siempre, después de leer un texto, un ejercicio, etc. se pregunte si hay preguntas/dudas de vocabulario y, en caso que nadie diga nada, se tengan algunas palabras identificadas para aclarar o se pregunte directamente ¿qué significa .....?

Jornadas introductorias de auxiliares en Wermerlskirschen

Durante tres días, los Auxiliares de Conversación del año académico 2014-2015 nos encontramos en  
Wermelskirschen (un pueblucho cerca de Colonia) para atender a unas jornadas introductorias donde nos explican con detalle nuestras responsabilidades y derechos. La parte más interesante de estas jornadas fue que tuvimos la oportunidad de simular una clase. En grupos, teníamos que planificar 45 minutos de clase, respetando el  tiempo y el nivel de los supuestos aprendientes.

Como auxiliares de conversación, nuestra tarea no consiste en explicar fenómenos gramaticales y teoría, aunque sí que podemos reforzar estos aspectos una vez el profesor los ha introducido. Para ello, el reto más destacable es hacerlo mediante la preparación de actividades motivadoras que a la vez puedan transmitirles conocimientos de nuestra cultura. Por ejemplo, podemos introducir actividades que contengan elementos culturales tales como la gastronomía, las tradiciones, etc. Además, nuestra tarea no sólo se simplifica a preparar este tipo de actividades, sino a animar a los alumnos a producir en esa lengua, en nuestro caso el español. Muchas veces aprendemos la lengua de forma escrita pero raramente practicamos nuestra comunicación oral, que es al fin y al cabo lo más habitual en nuestras relaciones comunicativas (para conocer gente, para viajar, para hacer una entrevista de trabajo, etc.). Claro está que en ocasiones necesitaremos saber escribir o leer, pero hablar una lengua está presente en muchas más situaciones comunicativas directas. Y hay que admitir que producir oralmente una lengua es de lo que más cuesta, ya sea porque tenemos vergüenza, miedo, inseguridad, etc.

Algunos de los conocimientos que adquirí o que reforcé durante estas jornadas los expongo a continuación de forma muy resumida:

  • La distribución del aula: Según como se distribuyan las mesas se favorece un ambiente más interactivo entre los alumnos y el profesor o se focaliza la atención unidireccional hacia el profesor.
  • Realización de las actividades
    - En pequeños grupos, de 2, 3 ó 4. Los grupos que más funcionan son las parejas, puesto que, cuanta más gente en el grupo, más posibilidades hay que alguien no participe.
    - Individualmente
    • Metodologia más adecuada según la actividad: sabemos que existen varios métodos de transmisión de conocimiento, el método constructivista, conductista, etc., pero aquí me quiero centrar sólo en el método comunicativo, el cual enfoca las actividades con textos reales y a situaciones/necesidades de la vida real. 

    Por lo que respecta a la actividad que yo y mis compañeros de grupo preparamos, para un nivel A2, era sobre los adjetivos y la comparación. Nos dividimos por partes la unidad y cada uno tenía 10 minutos para desarrollar su parte.

    Se hizo una introducción a la temática para cerciorarnos de qué ya se sabía y se formaban frases comparativas para asimilar un poco más el contenido de la actividad. A continuación se pasó un texto sobre geografía española donde tenían que leer en voz alta y una vez leído el texto se llevaba a cabo una actividad de comprensión (verdadero o falso). El texto también introducía nuevos adjetivos así que se invitaba a los estudiantes a identificarlos y a deducir su significado por el contexto. A continuación se hacía una tarea en parejas donde cada uno hablaba de su ciudad de origen y después se hacía puesta en común, y cada uno hablaba de lo que había entendido de su compañero.

    Lamentablemente, nos pasamos del tiempo y no sé si la actividad acabo de salir bien, porque era una simulación y los aprendientes eramos nosotros mismos haciendo de alemanes con un A2, Aun así lo plasmo porque quizás en un futuro me servirá para comparar mis avances en la planificación de actividades. cabe añadir que planificar una clase que se adapte al tiempo disponible es de lo más complicado, puesto que hay que contar con varios aspectos:

    - El tiempo que puede tardar un alumno en realizar las tareas de clase, en comprender una pregunta, etc.
    - Si la campana suena los alumnos ya no van a escuchar más y van a empezar a irse de clase
    - Los posibles contratiempos que pueda causar un alumno que lelga tarde, un alumno que está respondón o provocador, etc.

    Poniendo en práctica todo lo aprendido: observaciones de una auxiliar de español

    He decidido añadir a este espacio una parte de diario; un diario de aprendizaje durante mi función como auxiliar de conversación de Español en Alemania. No sólo pretendo plasmar mis observaciones sobre el funcionamiento de un Berufskolleg -o lo que es lo mismo, escuela de formación profesional-, sino también hablar sobre algunas vivencias de mi día a día como habitante en Alemania y aprendiente de alemán en immersión. Así, este blog también va a servirme de diario de viaje, donde la cultura y la lengua serán protagonistas.

    Y así me estreno...

    Llegada a Alemania: primeras sensaciones

    Ya hace un mes y medio aproximadamente que llegué a Alemania para disfrutar de una beca de Auxiliar de conversación. La verdad es que había cruzado los dedos con todas mis fuerzas para obtenerla y me siento con suerte de poder estar aquí. Gracias a esta beca voy a poder vivir en un país extranjero durante ocho meses (de octubre a junio), lo que me va a abrir (y ya me está abriendo) a nuevas posibilidades tanto de crecimiento personal como profesional.

    Antes de llegar sabía que todo esto iba a suponer un gran reto adaptativo, sobre todo con lo que se refiere a aprender una nueva lengua. Aunque ya había estudiado alemán unos años, esta lengua nunca me había terminado de gustar, por lo que mi aprendizaje se limitó a los requisitos académicos. Lo que quiero decir con esto es que no tenía mucha motivación, y sin motivación no se aprende una lengua. 

    Como muchos hemos estudiado o experimentado por nuestra propia cuenta, la motivación es uno de los factores más importantes que condicionan el aprendizaje de una lengua extranjera. La motivaciones pueden ser varias: porque quieres encontrar un trabajo mejor, comunicarte con la familia de tu pareja, ir a vivir al extranjero, etc.

    Yo siempre he tenido motivación por las lenguas extranjeras, ya que siempre he sabido que aprender una lengua no tiene desperdicio, porque te acerca a un mundo nuevo de culturas y gente, posibilidades de viaje, trabajo... aunque al alemán le había pillado manía, quizás porque mi madre me había insistido demasiado. Prefería aprender danés o portugués, que me parecían lenguas más bonitas.

    Todo esto cambió cuando llegué aquí; Sabía que quería aprender Alemán de una vez por todas y que esta era mi gran oportunidad, por lo que decidí tirarme a la piscina. Aunque estaba aterrorizada porque sabía que mi alemán, después de varios años, no superaba el A2, entendí que tenía que empezar a intentar comunicarme en alemán, aunque luego no entendiera nada de lo que me decían y no hubiera comunicación recíproca. Nada, cosas básicas, preguntar dónde está un sitio, pedir una cerveza, etc. Y poco a poco, a medida que se le va perdiendo el miedo, intentar ir a más. Siento muchas ganas por seguir mejorando mi Alemán y mi motivación es el reto personal que me he propuesto de adquirir un B2 (o siendo muy incrédula un C1) en un período de ocho meses. Si no lo consigo ser´aun fracaso para mi propia autoestima. Para mí, una "especialista" en lengua y lenguas, a lo que dedico casi todo mi tiempo, dejar pasar esta oportunidad sería pecado. Probablemente no tenga nunca más la oportunidad de vivir en el extranjero, trabajando pocas horas y con un salario más que digno, para  beneficiarme de un aprendizaje por immersión, que según yo pienso, es la forma más efectiva y rápida de aprender una lengua, con todo lo que esta conlleva.

    Aprender una lengua por immersión es muy beneficioso porque te pone en contacto directo con la cultura, que está muy presente en la lengua. Las expresiones, la visión del mundo de un colectivo social se reflejan en gran parte en la lengua. Asimismo te pone en una situación real de uso de la lengua, para satisfacer nuestras necesidades comunicativas/sociales.

    Creo que todo esto sirve a modo de introducción y en las próximas entradas iré desmenuzando más los eventos que rodean mi vida. Espero que esta información le pueda servir a alguien tanto por lo que respecta a la enseñanza de lenguas, como para viajeros y viajeras a largo plazo.

    Bis bald,



    Ruth